Perdió Boca y justamente. El conjunto italiano fue muy superior (sobre todo en el 2do tiempo) y a través del juego colectivo, la experiencia y mucha simpleza, se quedó con el Mundial de clubes.
Reconocer los valores futbolísticos del adversario. Kaka´ es una maravilla de jugador, Maldini con 39 años no se cansa de correr la cancha, Inzaghi mantiene la ambición de un pibe de 20, y todo este equipo que no se desesperó en ningún momento y manejó el cotejo a su medida. Un campeón con todas las letras.No se puede ganar siempre, pero gracias a dios, tenemos la hinchada más grande del mundo, la que alienta los 90 minutos, cualquiera sea el resultado.
Se necesita para lo que viene: experiencia en la última línea, nuevo DT, y un Riquelme a todo trapo.





En la segunda etapa y con más aire, se jugó con mayor actitud, producto de la levantada de algunos jugadores. A pesar de las expulsión de Vargas (no aprende más) a los 65 minutos, el conjunto de Russo se mantuvo firme y no renunció al ataque en ningún tramo faltante.
Se ganó con lo justo, pero de todos modos, el que está nuevamente en una final es Boca y no otro (s). Le toca ahora su parte al Milán de Kaka y Ronaldo. Por lo pronto, el Xeneize espera rival.







De nada le sirvió al conjunto azteca atacar durante los 90 minutos ante un conjunto muy ordenado, que utiliza una doble línea de cuatro y apela generalmente al contraataque. A pesar de que no posee figuras rutilantes, cuenta con el volante Afoun Gharbi, su principal hombre en la creación. Otro a seguir es Mahdi Ben Dhifallah, un 9 con un físico que intimida a cualquiera.























Más allá de esta contundente victoria que lo mantiene en la pelea por el título, el equipo gana en confianza y eso se vio reflejado a nivel colectivo e individual. Mencionar los casos de Maidana, Banega, Cardozo y Palacio, quienes de a poco, están alcanzando su pico máximo de rendimiento.






