"Estaba tranquilo, más allá de que Arsenal se puso 2-1. Confiaba mucho en mis compañeros de que en cualquier momento se iba a poder empatar. Estuvo ahí en el final con el gol de Román, que le dio otro sabor al título. No hubiese sido lo mismo levantar la Copa con una derrota".
"El escuchar a mis compañeros gritando. La gente de fondo, los goles de Palermo que ya van a venir... Me tocó verlo desde mi casa, con la lesión a cuestas... Y uno se desahoga por ese lado, alguna lágrima se cae, aunque las de ayer eran diferentes a las del domingo. Las de ayer eran de emoción, de felicidad...".
"Uno no se imagina. La verdad es que sorprende y a la vez es gratificante el cariño constante. Lo que fue ayer la cancha, de mis compañeros, llamados constantes desde el domingo. Me pone feliz por ese lado, tuve muchas palabras de apoyo, sea del club que sea".




Párrafo aparte para Martín Palermo que con el gol que convirtió llegó a los 194 y alcanzó a Francisco "Pancho" Varallo, como máximo goleador en la historia de Boca. Que sean muchos más Martín...







