Atlas 0- Boca Juniors 3
Boca es así. ¿Quién confiaba en estos colores más allá de los mismos hinchas?. Una vez más este equipo sacó a relucir toda su mística copera en la Libertadores y con tres goles del inoxidable Martín Palermo, se metió en una nueva semifinal y que pase el que sigue.
Boca siguió yendo al frente y fue por más. A los 33 Riquelme metió un pase desde la mitad de la cancha para que Palacio se la seda a Palermo y este convierta al palo del arquero para dejar a Boca 2-0 arriba y aumentar su cuenta personal.
Con este resultado ya estaba tranquilo salvo una catástrofe, pero llegó la frutilla del postre cuando Martín se la pico a Bava y puso el tercer y último tanto del encuentro.

Nos daban por muertos y Boca espera rival. Te queres matar...

















Uno más era el lema. Cuando la mente de los futbolístas estaba apagada, se encendió la de su mayor talento. Riquelme pellizcó una pelota en el borde del área, hizo una pausa, y la tocó magistralmente por encima del arquero. Con ese resultado, Boca estaba adentro. Y así se dio, el equipo más regular de toda América, otra vez luchando entre los mejores.






















